jueves 8 de enero de 2009

Carta abierta al presidente Valcárcel

Sr. Valcárcel:

A lo largo de todo este año me he dirigido públicamente a Vd. y he intentado también hacerlo en privado para ofrecerle mi perspectiva de lo que está ocurriendo en Totana, con el propósito de apelar a su sentido común y a su autoridad en la Región y en su partido y poder así reconducir la extrema situación que estamos viviendo en esta ciudad.

A través de los medios de comunicación había conocido su determinación de dar salida a este impasse; pero han sido muchas veces las que ha planteado con contundencia que esto se resolvía de una vez, pero sus palabras y su determinación han quedado en agua de borrajas.

Evidentemente no espero de Vd. ninguna sentencia ni condena alguna -que para eso están los jueces-; lo que le pido es que se atajen de una vez por todas las responsabilidades políticas en las que ha incurrido el alcalde de Totana, que abandone cualquier ambigüedad y no se perpetúe en este digno pueblo la duda, la falta de credibilidad y estabilidad que debemos ofrecer los servidores públicos, los que nos dedicamos a la política.

Mucha gente en Totana -incluídos militantes de su partido- se ha acercado a mí estas últimas semanas para manifestarme lo penoso de la situación, el daño que este “querer estar” del alcalde contra viento y marea, está causando a nuestra economía, a las instituciones municipales, a la misma credibilidad en nuestro sistema de representación, a la política digna y con mayúsculas.

Comprendo, Sr. Valcárcel, que pueda Vd. tener dudas sobre las responsabilidades de Andreo en los delitos que se le imputan. Yo tampoco lo condeno, porque insisto que para investigarlo y calificar conductas están los jueces. Lo que resulta meridianamente claro es que el actual alcalde ha tenido actuaciones más que reprobables políticamente; actitudes, gestos, acciones que nunca se pueden admitir en un cargo público, y que con su autoridad política e institucional no puede permitir en modo alguno. Sr. presidente: no puede Vd. seguir mirando para otro lado.

Está claro que el magistrado instructor en el TSJ no ha considerado concluyentes o suficientes las grabaciones que se hicieron a José Martínez Andreo para mantener la imputación de que se llevó dinero; pero dicho archivo provisional no significa ni que no lo haya intentando, ni siquiera que no lo haya hecho. En cualquier caso la investigación sigue, y el alcalde sigue acusado de haber hecho cosas muy feas en un político, de haber incurrido en acciones y actitudes indecentes y reprochables. Cuando sólo llevaba poco más de dos semanas en el cargo, la Guardia Civil ya tuvo referentes suficientes para poder afirmar que este hombre tenía “cierto desapego a la legalidad”. Lo que hemos conocido del sumario y por los medios de comunicación, nos presentan actitudes que son terminantemente incompatibles con la confianza cierta que debe transmitir un servidor público, un político.

Es por todo esto por lo que, desde hace un año, venimos reiterando la necesidad de que Andreo no use más su cargo público para defender su honorabilidad, de que tiene que dimitir. Y también creímos que Vd. la estaba pidiendo. ¿Acaso ha cambiado algo en el comportamiento ético del alcalde para que cambie de opinión con respecto a su dimisión? ¿Es que el hecho de que no existan pruebas suficientes para que el TSJ lo juzgue cambia algo con respecto a su comportamiento en sus responsabilidades públicas? ¿Va Vd. a permitir todo en su partido, con tal que no se te pille con las manos en la masa? ¿Cómo es posible que ahora el Partido Popular pueda calificar de “delitos menores” los ocho que se le siguen imputando a este alcalde indigno?

Creo, Sr. Valcárcel, que por encima de las fidelidades políticas está la honorabilidad, la responsabilidad, la coherencia, la salvaguarda de las instituciones… Porque en este oficio de servidor público, de político, nadie somos imprescindibles y al final lo verdaderamente importante es el futuro, el desarrollo y el crecimiento de un pueblo. Y si alguien, por acción u omisión, permite que prevalezca la ambición personal o los intereses particulares sobre los comunitarios, está perjudicando gravemente a los ciudadanos.

De nuevo me presento ante Vd. para pedirle que contribuya a ordenar la situación en Totana. Otra vez apelo a su sensibilidad para que en este pueblo, donde estamos viviendo la crisis de una forma mucho más intensa, podamos salir adelante sin lastre y con esperanza en el futuro. Deseo, de corazón, para la Región y para mi ciudad que este nuevo año lo sea de trabajo intenso, codo con codo, para superar la complicada situación que vivimos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades por la carta.
No creo que tenga ningún efecto en el Sr. Valcárcel. La ha echado muy dura. Una parte de los ciudadanos de la región quizás les de por pensar.
De otro lado. De los 450.000 euros que le pide el Sr. Valcárcel a través del Imas para que le devuelva el Ayuntamiento de Pepe el de Totana qué se sabe.
Será otro proyecto estelar de pepe.
Menudos gestores.

Anónimo dijo...

Va a ser igual, te toca chupar oposicion mucho tiempo.
Asi que animo

Anónimo dijo...

Felicidades por el caso del Concejal Andrés Garcia del PSOE


Lo que han hecho con Andrés fue una canallada.

La gran persecución política que ha tenido es increíble.

Andres, por fin ha dicho lo que debía. Siento vergüenza ajena de lo que le han hecho.

He venido siguiendo su caso, a través de los medios; y hoy me he quedado estupefacta, casi sin palabras al escuchar su rueda de prensa.

Debe sentirse muy orgullo de haber tenido apoyo, por parte de colectivos y del partido socialista.

Incluso que Juan Carrión imponga su ausencia en unas listas electorales, para ir él, es denigrante. Y loable por parte del PSOE que no se ha dejado chantajear en sus listas.No todos los partidos pueden decir los mismo, y han sucumbido a sumarse y retirar a gente de listas electorales por imposiciones externas a cambio de algo.

Me alegro de este desenlace, y desde aquí felicito a Andrés y le doy la enhorabuena, a traves de tu blog por ser un concejal del partido que lideras.

Marcela